Sin duda alguna esto me remontó a mi infancia. No ha cambiado en lo absoluto en mucho tiempo y ojo, esto lo digo como algo positivo porque es lindo sentir esa nostalgia de la niñez. La comida sigue siendo muy buena! El espagueti con mariscos estaba demasiado bueno. El pansito con ajo (se que suena trivial) me fascina y sabe tal cual como lo recordaba. El servicio impecable! Muchos sitios deben aprender de Le Bistrot ya que ellos si saben como mantener calidad y servicio por muchos años
