Fui aprovechando un 50% de descuento en Desgusta. En el restaurante note que los precios habían cambiado, y calculando, subieron alrededor de un 40% contra un menú que mantenian en la cuenta de Instagram. Aunque hasta cierto punto pudiese entenderse, por la situación económica, subirlo 40% para luego dar un mayor descuento visible (50%) es engañoso. Además, la calidad de la comida fue peor de la última vez que fui, y el tiempo de espera fue terrible: dos rolls tomaron alrededor de 20 minutos para que lo trajeran a la mesa, y en ese momento el restaurante no tenía mucho movimiento.


