Es una parada obligatoria, cuando se está paciando con amistades o parientes que vienen de visita a Panamá, el ambiente y los expectaculos son geniales y la comida y su calidad muy buena, pero jeje... Hay dos señoras del equipo de atención en mesa que se ve no les gusta atender y son fatal en el servicio, cuando les toca una de ellas dos es preferible pedir a otro u otra mesera.

