Uno de los clásicos y más antiguos restaurantes de Panamá. Ambiente para cenas de negocios o familiares, acogedor. La comida excelente, clásica comida española imperdible como la paella y el bisque de langosta, deliciosos. De los mejores de la ciudad. Todavía te atiborran con canastas de pan de ajo riquísimo. Y además tiene excelentes precios, muy buena relación costo beneficio. Regreso sin dudar que me deja bien.
