El ambiente es poco amigable, mesas y sillas muy pegadas, el espacio es chico, creo que deberían contemplar crecer en sitio, la atención es regular, una mezcla de auto servicios y fonda. Su comida... sus almuerzos carecen de sabor profundo, son muy plano (el pollo al horno con ensalada griega y sopa de guisantes), pero su hamburguesa salvo la patria. Su pan suave, la lechuga cebolla y tomate bien proporcionados, la carne en su punto y las salsas le dan un toque superior (maíz y tocineta) la hamburguesa que me comí me hizo recordar esa sazón venezolana. La hamburguesa que probé, fue la que riqueza. Voy a volver a probar las otras hamburguesas y sus empanadas. 😎
