Bueno, es la cuarta vez que vamos y el servicio al igual que la comida cada vez va perdiendo su calidad, en especial la atención al cliente, las saloneras estaban todas en un rincón sentadas echando cuento y riendo, mas de una vez tuve que exigir su atención ademas que no tenian conocimiento alguno de la carta, los platos estaban un poco sucios, los ramekin tuve que pedirlos luego de que ya tenia la comida en la mesa, a lo unico que le puedo dar el visto bueno es al ambiente. (he ido esta 4ta vez creyendo que mejoraria, pero no fue asi).



