Pedí un choripan que para costar casi 8 dólares sin acompañamiento estaba bastante malo, el chimichurri demasiado ácido y el pan muy blando por el exceso de vinagre. El mojito tampoco estaba bueno. El ambiente es tranquilo, se puede conversar y hay buena música. La atención regular, a la chica por no anotar la orden se le olvido casi todo. Y pagar 3 por un servicio de valet parking teniendo disponibles en el local tampoco lo veo correcto.

