El lugar es pequeño siendo un poco angosto en espacio, nos toco la última mesa alado de la escalera y la cocina, el mesero amablemente nos ofreció otra locación, pero por el frio preferí sentarme en la asignada. La comida fue muy buena y volvería para probar otros platillos, más para aprovechar el 50% de descuento. De entrada traen de cortesía pan de la casa con dip de berenjenas, muy sabroso! Yo seguí la recomendación de raviolis de salmon en crema con vino.

