El lugar es pequeño, pero tal vez por eso la atención es bastante buena. No tienen muchos estacionamientos, sólo 5, así que sólo queda estacionaese de lateral cerca de las casas. Las alitas son super ricas, tanto las picantes (que me gustaron mas) como las dulces. La parilla de res estaba bien. Y las entradas pueden pedir más a medida que se las acaban.




