Al llegar te saludan e inmediatamente preguntan mesa para cuántos. Fui un sábado en la tarde y no esperamos nada por una mesa. La atención 10/10, de entrada pedimos unos nachos y estaban muy ricos, buena porción. Entre los platos fuertes la quesadilla burger, que a simple vista se ve pequeña pero es bastante. El plato de Lime Chicken le pongo un 5/10, el plato tenía demasiados nachitos y el arroz estaba frío, pero sigue siendo una buena porción.


