Es la más linda de todas las sucursales... tiene dos pisos y te ofrecen más que cervezas y comida una experiencia inolvidable porque el sitio te transporta casi casi a un laboratorio de cervezas. El domingo que fuimos comimos la pizza “La Rana” de masa delgada, crujiente, riquísima. Mi esposo pidió una cerveza con toque de maracuya y yo mi típico vino! Gracias

