Un menú amplio y variado hace que la decisión de que comer sea difícil y eso me gusta. De entrada el ceviche frito está muy bueno y los tequeños espectaculares. La entraña es de 8 oz por lo que no esperen algo grande, pero estaba muy buena. La pasta pesto con camarones muy sabrosa y el pollo a la parmesana ampliamente recomendado. Lo mejor es el servicio, las chicas son muy atentas y eso se aprecia en la ciudad. El ambiente es tipo Sport Bar, varias pantallas y decoración deportiva.




