Ubicado en El Carmen, este pequeño restaurante ofrece comida coreana casera. El local es limpio y básico. El servicio es bueno pero puede mejorar. De entrada pedimos el pancake de cebollina, papa y zanahoria y las alitas de pollo dulce. De plato fuerte, pedimos un bulgogi y el BBQ de tiras de res. Todo viene con sus guarniciones de kimchi, gluten, berro, frijoles, berenjena y papas. El único refill que nos dieron fue el de kimchi. De todos destacó las alitas de pollo en salsa dulce, muy crujientes y jugosas. El BBQ de res acompañados de una salsa de soya fermentada y un aceite dulce de ajonjolí, complementaban muy bien su sabor. En conclusión, la comida se sentía bien casera, pero los precios son un poco elevados.




