FUI a cenar ligero con mi hijo y fue una noche muy especial ya que nos sentaron en la terraza y el clima ayudó además de una bella noche con luna llena La vista del Tornillo tan cercano completó el buen ambiente. La atención del mesero Johan fue más que agradable... pedimos Burrata de entrada para compartir asi como ensalada de Langostinos y salmón . Repetiré sin duda

