Lugar agradable. Desgraciadamente tiene un servicio pésimo donde no voy a decir que todos los saloneros no saben lo que hacen, pero si hay quien deja mucho que desear. Soy un profesional de los servicios y se distinguir un servicio bueno de uno malo. Deberían darle lecciones al servicio de este lugar, sobre ética profesional y como aceptar una propina, aunque esté por debajo del 10%, para que eviten hablar de los clientes y de dedicarle miradas funestas.
