Recomendaría este lugar para un almuerzo/cena rápida e informal. El ambiente no me gustó para nada, extremadamente bullicioso, y como todo restaurante de familia, varios niños no controlados por sus papás haciendo desastres por todo el restaurante. Eso tal vez hizo que el servicio se demorara un poco pero en general fue bastante rápido. No tengo queja de las pizzas, ni sabor ni tamaño ni precio, pedí una pizza sorrento de hongos, jamón, salami y peperoni muy rica, la masa no es pesada y el horno de lena le da un toque delicioso. A mi parecer, super barata, 6.50, en total la cuenta fueron como 15.00 por dos pizzas y una soda, vale la pena ir si lo que están buscando es ahorrar y comer rico, aunque para no tener que aguantarse ni el servicio lento ni el escándalo, también tienen delivery, opción por la que seguro regreso.
