La comida es rica, las chuletas son sobresalientes. Lo que no puedo creer es que un restaurante tradicional y de años no tenga un espacio cómodo para comer. Vive full y toca hacer fila para sentarse, las mesas unas encima de otras, el espacio es mínimo (se nota que no le meten un usd), sin a/c y lo peor el baño pegado de las mesas (se te vienen algunos olores). Pido para llevar por que comer en el lugar es muy incómodo.
