Había ido hace un par de años y el mixto de mariscos era de otro mundo, quise repetir y lamentablemente la calidad ha disminuido, el plato es más almejas que otra cosa. La atención no es amable, las sillas estaban mojadas pedí un pañito para secar y no hicieron nada. El ceviche de Corvina, es pescado, cebolla y limón, nada especial. Realmente no creo volver a ir.
