Excelente sitio.. bello, lo único malo es la anfitriona que tienen en la puerta, que es super acomplejada y mal educada. De resto todo excelente. Pedimos carpaccio de entrania y ceviche frito y la corvina. Para terminar el tres leches de baileys ( creo que es unas d las cosas mas deliciosas que eh probado. ) tremendo rest.. y la comida ufffff.. me pareció barato por la calidad que te dan. Lo único que nos sentaron en el cuarto rojo y con las licuadoras del bar y las voces de la gente se concentran mucho y como que aturde el ruido.. pero de resto Todo delicioso, no vemos el momento d regresar y pedir 4 o 5 platos mas. Creo que por el ruido no pedimos mas, pero para la próxima me siento afuera en la terraza bamboo. Lo único negativo es la tipita que recibe al comensal, pero una vez que la olvidas es una experiencia muy grata.. volveré muchas veces mas.
