Un café tradicionalmente bueno, pero arruinado por la atención del personal. Pedí un Nevado Chai con crema (que por cierto, te la cobran por separado, aunque la foto la tiene). Al parecer no usaron bien el dispensador de la crema y quedó como una leche espesa y no con la textura tradicional de la crema... de mal encararon al indicar que estaba mal... pésimo!
