Teníamos un tiempo sin ir a Matsuei y vimos algunas diferencias. No están las señoras que atendieron ahí por muchos años, el servicio no fue tan bueno como antes, el joven se desaparecía y cuando necesitábamos o querímos algo más nos tuvimos que parar a buscarlo. La comida se mantiene muy sabrosa, han hecho algunos cambios en ciertos platos, pero está bien.
