Llegamos y el recibimiento fue perfecto ; incluso nos abrieron la puerta para salir del auto. En el restaurant todo bien ; pedimos una pizza para los niños muy buena , mi esposo un pollo en salsa de hongos muy sabroso , mi salmón con puré de camote rico también y mi hijo una crema de tomate . Todo de muy buen sabor y hecho con amor . El único problema era una mesa a lado de nosotros los cuales tenían un escándalo horrible. Los precios si son elevados pero como me gusta el lugar siempre vuelvo.
