Fuimos en la noche, 2 parejas y la verdad que nos encantó. Antes de todo el lugar es muy acogedor y tranquilo. No sentamos a fuera, delante un parque con piscina. La calidad del servicio es digna de este Hotel 5 estrellas. La comida es excelente, refinada, pero con cantidad muy generosa. Nos encanto especialmente el pulpo que yo pienso que fue uno de lo mejor que comí. No teníamos espacio para el postre. Ellos nos ofrecieron dos minis degustaciones de sus postres. ¡Estaban tan deliciosos que decidimos de volver, solo para los postres!
