La frijolada es excelente. La picada de mariscos; aunque tenía más almejas que mariscos, estaba muy buena de sabor. Desafortunadamente, era la primera vez que íbamos en familia y sin saber que estaban próximos a cerrar pedimos esos platos y un cubetazo. Se demoraron demasiado en llevar el cubetazo y al llevar la comida en vista de que queríamos más patacones los pedimos de inmediato... acabábamos de recibir el plato. Empezamos a llamar a la señorita para hacerle la solicitud y si hizo la desentendida y luego cuando se acercó y le pedimos dijo que ya habían cerrado la cocina que si la compañera no nos había avisado y pues no, no nos habían avisado. No tenían ni 5 minutos de haber entregado el plato y no fueron capaces de sacar la orden. Ahhh y todo eso sin contar que nos sentamos y tuve que ir a buscar los menú porque no nos atendían. HA SIDO LA PEOR ATENCIÓN QUE HE TENIDO EN PANAMÁ. LA PEOR. ME DOLIÓ LO MAL QUE HACEN QUEDAR A MI PAÍS. TERMINÉ DICIENDO NO SÓLO LOS PANAMEÑOS ATIENDEN MAL. PAUPERRIMA ATENCIÓN. Entiendo que ya iban a cerrar pero, mi esposo que es CHEF PANAMEÑO, hizo la salvedad que han debido avisar que la cocina iba a cerrar y mi suegra JEFE DE SALONEROS CON MÁS DE 8 AÑOS DE EXPERIENCIA también vio muy mala la atención. Es más cuando esto pasa en el restaurante donde ella trabaja les toca avisar que van a cerrar cocina y si no lo hacen tienen sí o sí que atender bien al cliente. OJO, uno nunca sabe a quién va a atender. Si no hubiera sido tan pero, tan mala la atención la propina hubiera sido muy muy buena. Trabajando y conociendo el rubro sabemos lo difícil que es pero, también sabemos que la propina se gana por mérito. Y al trabajo hay que ponerlo por encima del cansancio, sobretodo cuando estás poniendo la cara por un país. Si vuelvo no será por la atención.


