En la sucursal del Dorado la comida es bastante buena. El plato característico de este lugar es el ladopsomo que definitivamente es el que hay que pedir. El servicio deja mucho que desear, mas en quincena en donde las chicas están tan apuradas... a mi prácticamente me aventaron el plato a la mesa. El ambiente en el Dorado no es muy cómodo, el aire adentro ni se siente.
