Después de algunos años de no visitar este restaurante; regrese, motivada por los buenos comentarios y puntaciones que mantienen. Que bien se siente, ir a un restaurante que los jugos (jugo de naranja natural puro) estén en $2.00, que el plato fuerte te cueste entre $6.00 y 10.00, que la calidad y el tamaño de las porciones estén acorde con lo que pagas y que no te incluyan la propina en la factura. La relación precio/calidad vale la pena. En cuanto al servicio el día que fui no estaba lleno y me atendieron bien, sin demoras, ni equivocaciones. Ambiente, regular; para mí no es esencial en este tipo de restaurantes. Comida buena. El menú te invita a comer saludable y sin culpa (tomate, pepino, cebolla, berenjenas, pan pita, queso feta, aceite de oliva, yogurt, etc.). Los ingredientes son frescos. El tipo de comida es de preparación rápida y sencilla, no es muy elaborada, ni gourmet.
