Iba caminando con un amigo;vimos el lugar y decidimos entrar. En realidad es un restaurante chino chino, no tipo Jenny. Pequeñito, con platitos de esos de aluminio muy chinos, con tasitas y teteras muy chinas, con un cocinero gordo muy chino etc etc. Si se quiere tener una experiencia bien china, lo recomiendo. El menu es un poco complicado, precisamente por ser muy chino tradicional. Pedimos unos fideos de costilla y fideos de puerco, que resultaron ser un plato gigante como de sopa con muchas cosas adentro, incluyendo fideos y puerco / costilla. Ademas pedimos unos como dummplins de puerco que costaron 6.00 y venian 12.00 ( bastante para compartir). Sirven todo con sus 3 pastas ( ajo picado /casi pasta; picante y otra cosa). Pagamos un total de 18.00 y no pudinos con todo. No di todas las entrellas no porque el servicio fue malo; fue como debia ser.
