La comida es buena, la carta es bastante extensa y hay opciones para todos los gustos. Pero los dueños tuvieron una actitud muy mala con nosotros por haber llevado niños pequeños, con comentarios que arruinaron nuestro ánimo totalmente. Eramos la mesa más grande, habíamos reservado y al hacer la reserva indiqué que iríamos con niños. Si no quieren que los visiten familias deberían advertirlo explicitamente y nos hubieran ahorrado un mal rato.
