Luego de leer algunos buenos reviews (la percepción es subjetiva...) nos animamos a ir. El local anterior tenía su encanto, el nuevo es casi triste. La comida era buena en el local anterior, en este es regular tirando a mala: carpaccio de res? Grueso desabrido y sin gusto; pulpo al carbón? Sobrecocido pero suave; lasagna de carne? Pasta sobrecocida y poca carne, salsa enlatada aguada; raviolis de ricotta con salsa de espinaca: simplemente malos; salmón a la plancha: regular; parmiggiana de pollo? El mejor plato de la mesa, estaba OK. La sorpresa fueron los postres: tiramisu y key lime pie excelentes, se nota que no los hacen en el restaurante sino que son comprados afuera. La presentación en general de la comida: pobre. La atención bastante dentro de lo standard nacional cuándo te atiende personal panameño.
