Es más una cafetería que un restaurante so, con menos de $10 pides tu bebida y alguito de comer. El servicio es bastante bueno, fueron amables, te llevan las cosas a la mesa, es rico todo. Me encantó especialmente el croissant de almendras, usualmente pido americano, chai de manzana y frappé, todos muy ricos. Espero que te guste es un buen lugar para compartir con amigos o tener una reunión de negocios.
