Fuimos a este sitio pa salir del apuro de andar con hambre a la 1 de la madrugada, pedimos 2 club sandwich para compartir y un amigo pidió emparedado cubano. A el le gustó (incluso el fue quien sugirió el lugar) El club sandwich no tenia nada del otro mundo, el pan un poco duro. Para quitarnos el hambre bien, pero no volvería nuevamente, prefiero las arepas de las colombianas en la calle. El ambiente normal, nos sentamos en la terraza. Los precios son buenos, la atención regular.
