Comida
Servicio
Ambiente

Se ha puesto de moda en Panamá aquello de comer alitas y me ocurrió igualito como cuando compré un BlackBerry o hace unos años pagué un dineral por unos suéters Lacoste que no los valen; decidí finalmente conocer este restaurante. Hice mi pedido para llevar un sábado cualquiera y lo primero negativo consiste en la larguísima espera que tuve que aguantarme. Se han quedado chicos y se nota que la espera tiene que ver con la enorme cantidad de pedidos a domicilio que se hacen. Considero que las alitas, aunque no estaban malas, no lo valen. Se dejan comer y todo lo que quieras pero no me sentí satisecho con la relación precio / calidad. En realidad no tienen nada en especial y no hay dificultad en hacerlas mucho mejor por cuenta propia. Hay mejores opciones y a mejor precio. Mi esposa fue de la misma opinión y más nunca ha sugerido que se las traiga. Me sentí, al igual que cuando compré el teléfono y los suéteres, muy decepcionado. Es hora que me haga hombre y me deje de llevar por las modas de la plaza.

Comida
Servicio
Ambiente
Ver más comentarios (455)
¡Tu navegador está obsoleto!

Actualiza tu navegador para ver esta página correctamente. Actualizar mi navegador ahora

×