Nazca 21: apenas llegas, te invade un ambiente autóctono, muchos elementos decorativos que te trasladan a un pequeño momento en Perú. En el servicio me siento complacida de haberlo recibido por panameños, por cierto muy gentiles y atentos. Algo más que llamo mi atención, fue el protocolo y etiqueta en mesa, singular. Vayamos al sabor: ¡muy rico!, la combinacion de sabores, genial, gusto peruano. Una excelente velada, en un excelente restaurante.

