Visitamos esta sucursal el día internacional de la madre. Primeramente hacer la reserva fue un proceso, luego la atención en el lugar fue terrible. Los mesoneros no daban la información correcta con respecto al menú y Prácticamente nos lanzaron la comida en el plato. La comida llegó rápido pero la atención seguía siendo terrible. Incluso vimos a un señor que se cayó al piso ya que se había derramado una bebida y dejaron el piso mojado. Una experiencia desagradable, a pesar que la comida es buena.
