Recomiendo la mesa libanesa, que permite probar de todo un poco, las porciones son abundantes, todo muy rico . Adentro había música y bailarina, pero el volumen muy alto para mi gusto. Afuera es agradable, pero si no le gusta el olor del arguile, no debe sentarse allí. A pesar de que la calle está bloqueada por reparaciones en el área, han sabido hacer sentir cómodo al cliente. Buen servicio de valet parking.
