Muy buen lugar para comer, en especial para ir con pareja y familiares. Tiene una muy buena variedad de comidas que te deleitarán desde el plata de entrada hasta el postre. La verdad es que te brinda una sensación de sabores muy agradables para el paladar, en lo personal recomiendo el Pad Thai de Mariscos, un plato con su toque dulce, su toque ácido, su toque picante, su toque salado, que permiten tocar cada una de las partes de la lengua dando una verdadera explosión gastronómica dentro de la boca. La atención fue de primera que recomendaciones en bebidas y postres bastantes acertadas. Lo único que me hace bajarle una estrella es que el baño es algo incómodo y no es completamente privado para el usuario, ya que se puede ver hacia afuera a través del borde de la puerta. En conclusión, un buen lugar con perfecta comida y perfecta atención

