Hemos ido en varias ocasiones, hoy con la família y siempre nos ha gustado mucho; a pesar de ser un sitio pequeño, a veces incómodo cuando tocan las mesas de la entrada pero me encantan los detalles de la decoración : el piso antiguo, en contraste con la lámpara y el pilar co. adornos metálicos muy modernos. La comida bien sabrosa y la atención de la chica muy cálida. Buena música también. Seguiremos visitàndolo

