Las pizzas, pedimos 3, todas son muy sabrosas, pero nada del otro mundo. Lo que sí me molestó, fue el hecho que estaba lleno de humo, de una forma sofocante. El extractor no funcionaba. Cuando fui a pagar (huyendo) me dicen que no aceptan clave (cuando en la puerta había rótulo que sí aceptan). Tuve que ir a un cajero automático en carro y dejar a mi familia allí. No me pidieron disculpas, ni les importó la molestia que tuve que pasar. El lugar no es nada del otro mundo, no repetiré.
