El restaurante coloca mesas afuera justo donde se puede apreciar una hermosa vista al mar y a la Cinta Costera III. Es un ambiente super agradable y relajado, estuvimos celebrando el cumpleaños de una de mis mejores amigas y el servicio fue perfecto, hasta le regalaron un dulce y le cantaron. La relación precio-calidad vale la pena, es una de las mejores Paellas que hemos probado en Panamá. Mi plato en especifico fue un salmón que me encanto! La sangría muy buena, todo perfecto a excepción de unos langostinos que pidió otra de mis amigas, de no haber sido por esto, le damos 10/10. De seguro es un lugar que recomendamos si buscan exquisita comida española y una buena paella!
