Segunda vez que voy y el ambiente es un punto fuerte. Si me abrumó la atención del personal, los cuales estuvieron demasiado pendientes, de más en realidad, y queiriendo imponer sus recomendaciones más allá de realmente oir lo que nosotros queríamos. La comida algo demorada y hubieron algunas cosas que pedimos y no las trajeron. He de destacar el sabor del plato que probé: la corvina acevichada. Muy bien preparada y con el toque justo peruano.
