Visité La Rana Dorada en el día de St Patrick's Day con unos amigos de Suiza que viven en Panamá desde hace más de 2 años. Ellos nos recomendaron el sitio, que me pareció muy bueno. Nos sentamos en la barra y el personal nos atendió muy bien. Gran variedad de tragos y excelente ambiente. No comimos nada pero los platos que servían eran más como picadas, mientras tomas algo con tus amigos. Tienen su propia cerveza, que fabrican en Casco Antiguo desde este año. Me pareció un poco amarga para mi gusto, pero se debe reconocer la apuesta de esta gente por la capacidad de mantenerse en la vanguardia.
