El lugar es bonito, al aire libre, con un menú que es una combinación de platos. Lo principal es que tienen cervezas artesanales nacionales de las principales emprezas fabricante de este refrescante elixir de la vida, probamos las de las producidas por ellos, la america y el dictador, una Ale e IPA respectivamente. Se comer fueron unas alitas y unos Schnitzell, las alitas rebosadas en una salsita rica asiática, son asadas; el pan de la casa es una micha muy buena, viene con dos salsitas de la casa.

