Tienen un menú variado. Pedimos Paella y filete de corvina con patacones que estuvieron bien. El menú de niños salió súper rápido, lo que siempre agradezco en los restaurantes. La sopita de entrada para mala suerte trajo un gorgojo! lo reportamos y todo quedó allí. El servicio no lleno nuestras expectativas, el restaurante no estaba lleno y aún así había que esperar quien nos atendiera cuando necesitábamos algo. En la terraza son pet friendly ok, pero también le tienen permitido a los clientes alimentar a los gatitos sin hogar q lleguen lo que tampoco me gusto. Fue una lástima no disfrutar la cena con tantos contras y más porque llevamos a una visita que no se llevo una buena impresión.


