Este restaurante es sencillamente amado por los hombres y odiado por muchas mujeres, un excelente lugar para disfrutar de transmisiones de los diferentes deportes y sin duda buena comida acorde al tema y nunca puede faltar una cerveza bien fría, muy buena atención de las chicas cada vez que he ido(aunque esta última vez tuve un altercado con la mesera) mi opinión constructiva es que intenten no meterle la propina al cliente sin consultar antes! Ya que en mi caso la chica se puso casi 15 dólares de propina y de veras me dejo un sinsabor muy grande... pero no dejare que eso empañe los grandes momentos que he vivido en este lugar y la riquísima comida.


