Restaurante muy tradicional y uno de los más antiguos en Panamá. La atención por parte del capitán José fue excelente pero el servicio en general un poco lento. El mismo ambiente de toda la vida, la comida: las entradas está vez estuvieron más ricas que los platos fuertes. De entrada pedimos: tofu, siu mae, ha kao, wotip , y wantones de camarones en salsa de ostras al vapor. Platos fuertes: el pollo en black beans, langostinos en salsa de ostras, corvina y arroz frito de combinación, de postre el flan el cual estaba muy ok.




