Luego de mucho tiempo de no ir, regresamos por los postres y nos encontramos malas atenciones desde que entramos hasta que pedimos. Tanto La gerente como la mesonera. Nos llamó mucho la atención. Situaciones como que el menú dice que el postre puede ser de su helado de preferencia, y al pedir el mismo nos dicen que son con sabores específicos. Pena!!


