Una de mis opciones favoritas cuando en el almuerzo tengo más ganas de beber que de comer. Inteligentemente el Happy Hour comienza al medio día, súper oportuno para esos días que comenzaron bien mal. El ambiente, súper agradable, aunque está la gente tomando y pasándola chevere, no se escucha una bulla que no te deja oír lo que conversas, decoración muy agradable a la vista y para ser un bar, buenas y suficientes opciones de platos. Mi favorito es la pizza de 4 quesos acompañada de una buena Ace.



