Ya había ido 3 veces a este restaurate el año pasado y ayer que volví con una amiga me llevé la sorpresa de que las alitas estaban en su mínima expresión: chiquitititititas! No sé si cambiaron de proveedor o qué pero si van a vender esas mini-alitas: o le bajan el precio o van a perder muchos clientes. La chica de la caja nos atendió con un tono despectivo rakataca. Si la cajera es la primera persona que va a atender en un comercio, sería bueno que busquen a gente amable...por ella, no dejé un real de propina.
