El ambiente abierto es muy lindo y da la sensación de estar comiendo en el parque. La muchacha que nos atendió fue muy amable y dispuesta a responder preguntas, la comida llego a buen tiempo y el pescado estaba delicioso, bien cosido, pero no seco. Lo único negativo fueron las almejas que tenían demasiada arena y a pesar de que las devolvimos y lo reconocieron, fueron cobradas.
