Calicanto está ubicado en una esquina de poco tránsito lo que hace que sea más tranquilo que muchos otros restaurantes en el casco. La comida es rica y muy “casera” con un ambiente acogedor con un total de 7 mesas. El servicio está bien aunque un poco lento porque es una sola chica atendiendo. En general se los recomiendo si quieren pasar un rato conversando y comiendo algo rico.



